jueves, 20 de noviembre de 2008

La demagogia tiene un precio

El arte (cuando es de verdad) no tiene precio. El hecho de que un artista español haya decorado con su arte la cúpula de una sala de la ONU debería ser motivo de orgullo. Pero parece que se confirma la tradición: la derecha española y el arte no se llevan bien. Le parece un derroche el precio pagado por la cúpula y, para variar, utiliza la demagogia barata contra el gobierno. La cúpula ha costado 20 millones de euros, 8 de los cuales los paga el estado español.

Contra la demagogia barata, los datos:
España, el país que más aumentó la ayuda al desarrollo en 2007
– Incrementó su contribución un 33,8%, unos 4.200 millones de euros
– Se sitúa en el puesto siete entre los 22 mayores donantes del mundo
EL MUNDO.com, 09.04.08

Ocho millones nos ha costado la cúpula de Barceló, ¿recuerda el PP cuánto nos costó la Guerra de Irak? Yo se lo recuerdo: 260 millones de euros.


Fotografía extraída de EL PAÍS.com

5 comentarios:

Flashman dijo...

A mí, la verdad, el arte contemporáneo no me llega pero no soy tan necio y cerril como para anclarme en posiciones intransigentes sobre el particular. Eso sí, tampoco acepto que se me imponga una visión pretendidamente objetiva del arte desde la óptica opuesta. El arte es subjetivo y donde uno puede ver una maravillosa representación de conceptos otro tiene perfecto derecho a no ver más que un amasijo informe de colores.

Sobre las reacciones suscitadas en la derecha, no tenemos más que echar mano del presupuesto del que ha dispuesto José Luis Garci para su última película, "Sangre de mayo", que ha sido de nada menos que de 15 millones de euros, íntegramente aportados por la Comunidad de Madrid de EspeRancia Aguirre, y que han visto cuatro personas mal contadas. ¿Cuánto material sanitario se podría haber conseguido con ese dinero para esos nuevos hospitales madrileños tan infradotados? ¿Cuántas políticas de empleo se podrían haber puesto en marcha? ¿Cuántas ayudas a comedor o para libros se podían haber distribuido entre los niños madrileños?

No me parece nada bien que, en una época de crisis como la que vivimos, se destine todo ese dinero, nada menos que 20 millones de euros, para una simple obra. Y tampoco que el Gobierno haga un aporte tan generoso y de imagen de despilfarro pudiendo ser más austero. ¿Que es algo que beneficia la imagen de España en el exterior? ¿Y en qué se traduce esa buena imagen? Me gustaría saberlo.

Como digo, no me parece bien, pero lo que ya me termina de repatear es que la derecha venga a impartir lecciones. Es demagogia barata y de consumo exclusico para devotos. Política de tercera división. Si la oposición sigue en éste estado tampoco me extrañará que el Gobierno acabe también por los suelos.

animalpolítico dijo...

Has coindido con una idea de post que tenía en mente. Pero lo has resuelto de maravilla, como es siempre el caso por aquí.

Saludos

Blanca dijo...

Si hay algo nauseabundo en política es la demagogia. Es la manera más fácil de desenmascarar a un mierdopolítico, de esos que tanto abundan ahora y en los que el actual PP tiene una auténtica cantera.

Felipe dijo...

Muy interesante la información que proporcionas sobre lo que costó "Sangre de mayo" al erario público, Flashman. Respecto a que parece un gran gasto ahora, en época de crisis, puedo estar de acuerdo, pero el proyecto y el comienzo de ejecución de la obra seguramente sea muy anterior, en época de bonanza.

Gracias, Animalpolítico. La demagogia, como la mentira, tiene las patas muy cortas.

Blanca, el PP basa toda su política de oposición en la demagogia. Me temo que tienen un serio problema: no saben cómo hacer oposición.

Alberto Ríos Mosteiro dijo...

Al menos el PP puede decir que su demagogia le sale gratis, o no, vete a saber. Felicidades por el artículo. Un saludo.