miércoles, 18 de marzo de 2009

Comida, basuras e indecencia

Canarias repartirá a las familias necesitadas la comida sobrante de los supermercados
El Gobierno insular ha acordado con la Asociación de Supermercados de Canarias (Asuican) repartir los alimentos sobrantes de los establecimientos entre las personas que más lo necesiten, el mismo día o el día después de que sean retirados de los expositores.
20minutos.com, 11.03.09

La noticia es de la semana pasada, pero me parece oportuno rescatarla del olvido. Me parece oportuno rescatarla y contraponerla a esta otra que aparecía un par de semanas antes:
Multas de 750 euros por hurgar en la basura
El Pleno del Ayuntamiento de Madrid vivió ayer varias polémicas respecto a las cuestiones que se aprobaron y debatieron en el salón de la Casa de la Villa. Entre ellas la nueva Ordenanza de Limpieza de los Espacios Públicos y de Gestión de Residuos, que se aprobó con los votos a favor del grupo popular. El debate sobre esta normativa se centró en el incremento de las sanciones por comportamientos como pintar un grafitti (de 300 a 6.000 euros), no recoger los excrementos caninos (1.500 euros), o rebuscar en la basura (750 euros) (...)
La delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, afirmó: “yo me niego a vivir en una ciudad y en una sociedad en la que tenga que aceptar que hay personas que van a rebuscar en la basura para comer” (...)
La Razón.com, 28.02.09

La primera noticia me parece ejemplar y es una idea que debería trasladarse al resto del estado. Considero que correspondería a las corporaciones locales su organización y puesta en funcionamiento. Cabe preguntarse de qué crisis estamos hablando mientras se tiran toneladas de comida en perfecto estado a los contenedores de busura.

La segunda, con Ana Botella de protagonista, da la medida del tipo de personaje que dirige la concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid. Pretender multar a quienes no tienen dinero ni para alimentarse no es tan sólo un despropósito, sino que es una bellaquería. La sensación que uno tiene es que hay personas que prefieren que los muertos de hambre lo sean de verdad a que la imagen de la ciudad que gobiernan se vea manchada por esos muertos de hambre que hurgan en la basura. Una forma de pensar repugnante.

Veremos cómo se libran de dar cuentas ante la justicia políticos que no son capaces de presentar las facturas que justifiquen el gasto en una serie de trajes, pero sin embargo veremos cómo son multados aquellos que necesitan alimentarse recurriendo a nuestros desperdicios. Indecencia lo llaman.

2 comentarios:

julius dijo...

Centrandome unicamente en la noticia de reparto de comida en Canarias, tengo que comunicarte que ya ha sido calificada de inviable.
A ver, primero tiene un tono populista que ya le ha sido criticado aqui al amigo Paulino Rivero (CC) en Canarias, ya que esto lo hacen diferentes asociaciones hace tiempo con la connivencia de los establecimientos. Por otro lado, los empresarios del sector, los diferentes comercios comentan que seria imposible hacerlo a gran escala, los productos no llegan a caducar en las tiendas, sino que los mismos proveedores los cambian por nuevo genero.

Felipe dijo...

Siendo como dices, evidentemente la medida del gobierno es más populista que otra cosa. Personalmente me parece una barbaridad que se tiren a la basura alimentos perfectamente válidos.